Acuérdate de tu creador
ahora que eres joven.
Acuérdate de tu creador
antes que vengan los días malos.
Llegará el día en que digas:
«No da gusto vivir tantos años».
Acuérdate de tu creador
antes que dejen de brillar
el sol, la luna y las estrellas.
Acuérdate de tu creador
ahora que después de la lluvia
las nubes siguen cargadas.
Llegará el día en que tiemblen
los guardianes del palacio;
llegará el día en que se doblen
los héroes de mil batallas.
Cuando llegue ese día,
habrá tan pocas molineras
que dejarán de moler;
las que espían por las ventanas
dejarán de asomarse a la calle;
las puertas de la casa
se cerrarán por completo;
el ruido del molino
parecerá perder fuerza,
y el canto de los pájaros
dejará de escucharse.
Cuando llegue ese día,
te darán miedo las alturas
y los peligros del camino.
Tu almendro echará flores blancas,
el saltamontes y la alcaparra
te resultarán una carga,
y no te servirán de nada.
Cuando llegue ese día,
irás camino al lugar
de donde ya no volverás,
y en la calle te rodearán
los que lamenten tu muerte.
Acuérdate de tu creador
antes que se hagan pedazos
el cordón de plata
y la vasija de oro;
antes que el cántaro
se estrelle contra la fuente
y la polea del pozo
se parta en mil pedazos.
Cuando llegue ese día,
volverás a ser polvo,
porque polvo fuiste,
y el espíritu volverá a Dios,
pues él fue quien lo dio.
Yo, el Predicador, declaro:
¡En esta vida nada tiene sentido!
¡Todo es una ilusión!
Eclesiastés 12:1-8
Todos nos olvidamos del
Creador. Aun y cuando nos lo pasamos con
la iglesia, tendemos a olvidarnos de quien ha hecho todo y quien nos dio la vida. Vivimos creyendo dos grandes mentiras: nunca
moriremos y la historia de la humanidad jamás llegará a su fin. Esta dos ideas falsas hacen que vivamos
empeñando la vida por cosas temporales alejados de la verdad de Dios.
Hoy es un buen día para
cuestionarnos como vivimos y para revisar si nuestra vida en verdad está sujeta
a los principios de nuestro Padre.
ACUERDATE DE
TU CREADOR AHORA QUE ERES JOVEN
Cuando se es joven se cree que
todo se puede o que todo puede ser posible.
Se siente uno capaz de alcanzarlo todo o de hacer todos los sueños
personales una realidad. Nos sentimos
fuertes y animados y pensamos que necesitamos muy poco de Dios y de nuestros
padres. Vemos lo ya hechos por otros
como algo anticuado o hasta ridículo pues confiamos plenamente en “nuestras
capacidades” Todos hemos caído en esa
trampa y todos desgraciadamente seguirán cayendo.
La realidad es que la juventud es
la etapa de la vida en la que más necesitamos de Dios. ¿Por qué? Porque se carece de experiencias (se carece
de tanta experiencia que creemos que la tenemos) Porque todo nos deslumbra y
porque la imprudencia nos somete con tanta facilidad que vivimos con el juicio
nublado y muchas veces es sustituido por la arrogancia. Es por ello que el predicador nos insiste:
ahora que eres joven acuérdate de TU CREADOR. Esa simple frase rompe todo lo
que un joven cree y lo somete a una verdad: Eres un ser creado, sujeto a quien
te dio la vida y de ella poco sabes.
Quien es joven necesita recordar
que El Creador le ha dado todo lo que es, sus capacidades y talentos y que es
solo siguiendo la verdad de ese creador lo único que le puede proveer de una
vida que valga la pena.
ACUERDATE DE
TU CREADOR ANTES QUE LA DEPRESION TE ESCLAVICE
Perder el gusto por la vida se
llama depresión. Entre más lejos estamos
de Dios más propensos somos de vivir sometido a ella. De hecho, vivir en depresión es signo de que
aunque estamos en la iglesia cada domingo, vivimos lejos de Dios cada día de
nuestra vida o acaso la escritura no dice, ¿que el gozo de El Señor es nuestra
fuerza?
El malignos trabaja cada día para
alejarnos de Dios haciendo que sus mentiras sobre la vida sean apetecible y
deseables; pues sabe perfectamente que si las creemos terminaremos metidos en
relaciones de noviazgo o matrimonio que nos frustrarán, que educaremos mal a
nuestros hijos pagando con vergüenza esas malas decisiones cuando ellos son
jóvenes y adultos; usaremos mal nuestro dinero, cuidaremos mal nuestros
cuerpos, valoraremos las cosas temporales y no las eternas, etc. Es por ello que el predicar nos advierte
acuérdate de tu Creador antes de que las filosofías de esta generación te
sometan y sea muy complicado que salgas de ahí.
ACUERDATE DE
TU CREADOR ANTES QUE TU FIN LLEGUE
El predicador nos dice en esta
sección final de Eclesiastés, acuérdate de tu creador antes que te mueras. Quien muere ya no puede clamar por
misericordia. Quien muere entra al mundo
espiritual y ahí las reglas son otras y una de las que cambian, es que, quien
vive siendo solo alma sin cuerpo, no puede ser perdonado. No importa cuánto se rece por la persona, ni
cuantos novenarios se hagan. Quien murió
sin la verdad de Dios en su vida (Esa verdad es Jesús) encuentra una eternidad
sin Dios y sin esperanza. La vida en
esta tierra no es eterna, pero fuimos hechos para la eternidad, nos guste o no
y esa eternidad puede ser con o sin Dios.
Es por ello que el predicar nos incita a acordarnos del Creador antes de
que nuestro ruegos ya no tengan sentido.
ACUERDATE DE
TU CREADOR ANTES QUE EL FIN DE TODO LLEGUE
Sin duda y aun y cuando creamos
que la historia humana será eterna, la realidad es que no es así. El Creador inicio la historia y el mismo, le
pondrá fin a esta. Esto lo olvidamos con
facilidad y por ello vamos tras lo que es temporal. Es por ello que el Creador vine a pedir cuentas de lo que es suyo (y por
cierto, tu y yo somos suyos) El viene a
tomar lo que le pertenece y nadie le podrá hacer frente. ¿Que le diremos? ¿Qué haremos cuando nos
demos cuenta que creímos mentiras? ¿Cual será nuestro argumento para justificar
que nos olvidamos de nuestro Creador?
Muchos grados académicos, muchos logros profesionales, mucho sexo,
muchos amor, buenos autos, excelentes viajes, ropa de moda, etc. pero nada de
eso servirá cuando sea expuesto el verdadero sentido la la existencias y se
haga manifiesto el Creador ante todos los hombres
CONCLUYAMOS
¡Todo es un absurdo! Sin Dios todo es “un sin sentido” Si olvidamos al Creador nos sometemos a la
temporalidad humana que clama por no ser olvidada y que pretende eternidad
sirviendo al que se revelo del Creador.
Acordémonos que somos polvo y en
ese polvo es que el Creador puso de sí para que viviéramos. Acordémonos que fuera de Él no hay vida. Acordémonos que solo lo que sale de su boca
es verdad y acordemos que la eternidad es mejor a su lado. Dejemos de vivir como si no tuviéramos dueño
y por sobre todo alejémonos de quienes ya perdieron y que solo buscan
arrastrarnos por medio del error al castigo que fue creado para ellos y no para
nosotros.

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