lunes, 29 de abril de 2013

ENAMORAMIENTO, AMOR Y RELACIONES DESTRUCTIVAS

La vida la aprendemos a vivir en casa.  Lo aprendemos de nuestros padres y los adultos que estuvieron a nuestro alrededor y tenían influencia en nuestra vida.  De ellos aprendimos a enamorarnos y a experimentar deseo, amar y a hacer sacrificios por el bien del otro, establecernos en relaciones y a sufrir por la falta de afecto y aceptación de la pareja.  La sociedad nos molde en primera instancia a través de los valores familiares para tiempo después exponernos a través de los medios de comunicación a ideales que no son factibles de realizar y a nuevos valores que al integrarlos en nuestra vida, ocasionaran mucho dolor y aun mas frustración.
Hoy confrontaremos lo aprendido en el seno de nuestra familia con la verdad del Reino de Dios a fin de hacer ajuste en nuestra vida que nos lleven a  vivir en la ruta de Dios y nos promuevan una vida de mayor satisfacción y felicidad.
EL APRENDIZAJE
DE QUERER TENER A TODA COSTA

David era un hombre que amaba a Dios, que había aprendido a confiar en Él y disfrutaba mucho de caminar a su lado.  Sin embargo, había algo que había aprendido mal: Cómo enfrentar el deseo y como controlar su necesidad de sentirse enamorado.  Su vida se lleno de muchos conflictos dado que nunca fue competente en la forma en que enfrento esta necesidad.
1.      Enamoramiento y autoafirmación.  El enamoramiento es una reacción psicosomática a la experiencia de “creer ser visto”  Este hecho de sentir que somos valiosos es una fuerza que nos mueve a ser y hacer.  Cuando nos enamoramos lo que buscamos en el fundo es creer que valemos y que valemos ante nuestros propios ojos.  Es decir solo es una acción de mirarnos “al espejo” a través de los ojos de otra persona.  Por ello cuando el otro se cansa y se va, luchamos por recuperar la atención.  El enamoramiento nos hace creer que somos más que el promedio, que resultamos atractivos, que tenemos virtudes que son reconocidas y que podemos creer que somos importantes.  Toda esta experiencia bañada de endorfinas es tan poderosa que nos volvemos adictos a ello.
2.      Enamoramiento y la búsqueda de evitar el dolor.  La soledad es algo que ni Dios quiere para nosotros.  La soledad  es una experiencia que a toda costa evitamos vivir y aprendemos un sin número de subterfugios emocionales para evitarla.  Nos rodeamos de gente. Nos hacemos fiesteros o antreros.  Cambiamos risas por compañía y sexo por afecto.  El enamoramiento es uno de estos subterfugios que nos permiten saber que no hay gente a nuestro alrededor, aunque sea como simple bulto.  Enamorarnos y conquistar al ser deseado es entonces una prioridad en la vida.
3.      Enamoramiento y vacios emocionales.  Enamorarnos nos permite suplir vacios emocionales. Carencias en la relación con nuestros padres que pretendemos suplir a través del ser “deseado”  Aceptación, valía, afectos no recibidos, atención, etc.

David creció con carencia emocionales como cualquiera de nosotros y la constante de la mujeres en su vida deja ver una conducta adictiva por medio de la cual pretendió suplir cada una de esas necesidades, pero como a nosotros hoy, en lugar de alcanzar la meta, termino metido en problemas y con más carencias.

EL APRENDIZAJE DE HACER
BIEN EN LA VIDA (Jn.3:16)

Amar, como ya lo hemos dicho antes, es muy diferente a enamorarse.  Así como aprendemos a enamorarnos, aprendemos también a amar.  Si crecemos con adultos que han tenido éste aprendizaje nosotros tenemos un buen pronóstico de aprendizaje, pero si crecimos con padres que en lugar de amar, mentían, manipulaban y agredían, muy difícilmente llegaremos a tener la experiencia de amar en verdad.  Cantares nos muestra a dos personas que si bien se desean, lo hacen porque han aprendido a amarse.  Ese amor que implica DAR, se expresa perfectamente en Dios y los hombres.  ¿Por qué?   Pues porque el dio a su hijo y el único que tenía.  Eso es amor “del bueno”
1.      Amor y sacrifico.  Quien dice amar y nos sabe de esfuerzos miente.  Amar implica aceptar el defecto, implica darse para que la cercanía haga bien, implica negarse por el bien del otro.  Un niño, un adolescente y un joven no tienen la madurez para amar, por ello es que quienes física y emocionalmente se casan siendo niños fracasan.  Dios sabe amar no porque es Dios, sino porque es maduro y entiende que amar al hombre implicaba todo de Él.
2.      Amor y renuncia.  Quien ama renuncia a su bienestar en pro del otro.  Renuncia a otros en pro de una sola persona.  Renuncia a sus intereses a fin de valorar los interés del otro.  Quien dice amar y solo busca lo suyo propio de ha sido perfeccionado en la conducta de amar.

Dios nos ha dado un ejemplo supremo de amor y nos ha marcado el estándar. Él nos debe ser una referencia.  Tenemos que aprender a amar.  Nadie nace sabiéndolo pero si muchos mueren si vivirlo.  Enfatizamos tanto en “sentir” que olvidamos el “dar” de forma madura.  Poseer no es amar, agredir no es amar, controlar no es amar, manipular no es amar.  Quien ama prioriza su elección y está dispuesto a negarse a favor de ello. El libro de cantares nos muestra un equilibrio sano entre amar y desear.  Nos presenta una cara de la relación de pareja en donde se nos deja ver que ambas cosas son parte de una misma experiencia de vida, y esa experiencia se enmarca en una relación de compromiso vivida en madurez.

EL APRENDIZAJE DE CODEPENDER
DE LA GENTE QUE NOS RODEA

Codepender no es amar. Ni tan siquiera es enamoramiento. La codependencia es un comportamiento adictivo.  Sansón  fue un hombre que en vez de amar, aprendió a codepender y en tanto codependió sufrió.  No hay placer en una relación que destruye sin embargo ello no quiere decir que podamos zafarnos de ello dado que necesitamos la relación.
1.      Codependencia e inmadurez. Cuando no sabemos amar y nos embarcaos en una relación amorosa,  terminamos construyendo una relación de la cual dependemos.  Aun podemos darnos cuenta que tal relación nos daña.  Que la cercanía con la persona nos enferma y dificulta nuestro vivir y sin embargo no podemos salir, pues la ausencia del relación nos hace sentir miserables.  Esto ocurre porque le asignamos a la persona “la fantasía de que somos felices y saciamos necesidades a través de ella”  Sansón vivía esto con Dalilia y esa relación lo sumió en una experiencia de dolor que lo llevo a la muerte emocional y física.  Entre más inmaduros seamos menos posibilidad tendremos de construir relaciones sanas.
2.      Codependencia y fantasías emocionales.  Construimos relaciones enfermas y destructivas porque deseamos saciar necesidades emocionales aun y cuando ello solo sea una fantasía ya que, es imposible saciar necesidades a través de otras personas.
a.      La fantasía de que no estamos solos.
b.      La fantasía de que hay quien nos cuide (síndrome de peter pam).
c.       La fantasía de que todo en la vida está bien.
d.      La fantasía de que somos felices.
Sansón a pesar de que fue un hijo especial, no aprendió de sus padres a hacer frente a sus necesidades en forma funcional.  Lo que él vio fue una familia disfuncional en la cual el otro no está para ser cuidado sino para recibir atención de él y ello poco a poco lo fue llevando a relaciones cada vez más destructivas.

Crecemos viendo modelos equivocados de construir relaciones de parejas y observando a adultos que dicen amar pero que en realidad solo codependen, que si no  permitimos que Dios haga algo en esta área de nuestra vida muy difícilmente podremos disfrutar una relación de pareja en donde el amor entre ambos edifique nuestra vida de tal forma que podamos sentirnos satisfechos.  Sin embargo si no lo hacemos estaremos encerrados en conductas que nada tiene que ver con el amor tales como ser los padres de la pareja, adultos demandantes como niños egoístas buscando vivir a costa de las emociones del otro, hombres misóginos que solo se siente a salvo lastimando a su esposa o mujeres castrantes que no pueden vivir sin menospreciar el logro de su pareja.  Dios no quiere esto para sus hijos y en la cruz nos salvo de ello, así que debemos ir a Él para aprender a amar y vivir en pareja.

Nada malo hay en enamorarse, es mas no hacerlo tampoco habla de una persona que funciones en la vida.  Pero debemos darle la dimensión correcta, no podemos ir por la vida de persona en persona tratando de sentirnos bien, especiales, deseados, valiosos.  Si lo aprendemos mal sufriremos y si ya somos adultos, quizá esa sea la razón por la que nuestras relaciones no han funcionado.

Amar debe ser una asignatura constante en nuestra vida.  Debemos invertir en aprender a mar y amar a quien hemos elegido como compañero o compañera de vida.  Debemos aprender a hacer bien y dejar de manipular, usar, agredir o engañar.

Debemos recibir nuestra relación de pareja y si esta es de noviazgo y codependemos de ella, es tiempo de salirnos y si es matrimonio debemos buscar tiempos de revisión a fin de que juntos se pueda vivir mejor y para bien.

Dios quiere que hoy decidas reaprender estas tres cosas en tu vida, a fin de que el dolor se vaya y vivamos libremente y felices en El.

sábado, 20 de abril de 2013

FAMILIA, MATRIMONIO Y PATERNIDAD

SERIE: DEFECTOS DE FAMILIA
Lidiando con los valores mal aprendidos

Todos asumimos que nuestra forma de vivir es el correcto. Muy pocas veces cuestionamos la forma en que nos comportamos y porque valoramos ciertas cosas o menospreciamos otras.  Pasamos por la vida creyendo que lo hacemos bien sin darnos cuenta que “algunas” cosas las aprendimos mal y nos dañan.

En esta serie de sermones revisaremos valores que asumimos correctos y conductas arraigadas en nuestra vida que pensamos normales y lo confrontaremos con la verdad del Reino de Dios a fin de motivarnos a hacer ajustes en nuestros valores, creencias y conductas.

LA CONSTRUCCION DE LA FAMILIA: MOTIVOS (Gn.29:15-29)

Construir una familia no debe ser el resultado el capricho de dos jóvenes con deseos de satisfacer sus necesidades sexuales o emocionales, tampoco por la necesidad de encubrir que ya se ha iniciado con la vida sexual, menos para darle el apellido a un bebe que viene en camino y tampoco por el deseo de los padres de hacer menos pesada su carga financiera.

La familia se construye, y vale la pena construirla por: (1) se entiende que es una vocación divina, es decir porque entiendo y soy consciente que Dios me ha llamado a eso y se que estoy en condiciones emocionales, espirituales, sociales y económicas para hacerlo, (2). Porque entiendo que mi plan de vida se puede ajustar al plan de vida de otra persona y juntos podemos construir una vida juntos que valga la pena y (3). Porque he entendido que la vida en comunidad es mejor que en soledad y la compañía de la familia primaria ya no satisface ello y o solo eso, sino que empieza a enfermar.

Jacob decidió ir al matrimonio quizá solo por la razón tres, dado que había perdido a su familia de origen, se encontraba con la necesidad emocional de sentirse parte de “algo” o de “alguien”  Al ser su motivo parcial y sesgado, su familia tomo una forma poco usual.  Al ver la historia en el relato bíblico podemos darnos cuenta que su familia jamás funcionó.  Debemos de entender que el amor por alguien  y mucho menos el enamoramiento deben ser causales para formar un matrimonio, así como la ausencia de esto no lo deben ser para llevarnos a un divorcio.

Quizá la razón por la que nuestra familia no funciona como la de Jacob, se encuentra en la explicación que  nos dimos para comenzarla y si eso no cambia, el futuro será muy negro.

LA CONSTRUCCION DE LA RELACION DE PAREJA (Gn. 29:31-35 y 30)

¿Sabemos amar? ¿Somos competentes al la conducta de ser amado?  Nuestra carencias emocionales nos hacen susceptibles a personas que dicen amarnos pero en realidad permitimos que nos destruyan.  Jacob era un hombre que encaro su relación de pareja de una forma poco competente y con ello trajo mucho dolor a su vida y a la de mucha gente más.
1.       La no ruptura con los padres daña.
a.        Actuar de acuerdo a los valores culturales es aplaudido y se considera un comportamiento aceptable, no es necesariamente sano.  Jacob tenía en mucha estima a su madre.  Su identificación emocional era con ella y no con su padre.  Posiblemente era un hijo muy cariñoso con su mama y probablemente eso era bien visto.  Sin embargo le hizo un hombre con una imagen de lo femenino muy fuerte en su vida, así que cuando sus esposa (ya lo cual era un problema pues eran dos y hermanas ellas) le dijeron que se involucrara con sexualmente con sus asistentes no supo decir no.
b.        Jacob jamás rompió emocionalmente con su madre y ello lo encadeno a vivir sometido a la opinión de la mujer.  Esta realidad tiene muchas variantes.
                                                                            i.      Varón con la figura materna muy fuerte es un adulto con problemas de faldas.
                                                                           ii.      Varón con la figura del padre muy fuerte y madre nulificada es violento y misógino.
                                                                          iii.      Varón con madre emocionalmente ausente de controlador y seductor
                                                                         iv.      Mujer con la figura de la madre muy fuerte y padre nulificado es una mujer castrantes y controladora de hombres.
                                                                          v.      Mujer con la figura del padre muy fuerte y madre nulificada es violenta
                                                                         vi.      Mujer con padre ausente es seductora.
2.       Sin autocontrol no se puede vivir en pareja
a.        Jacob no podía controlarse.  El debía decir no, sin embargo no lo hizo se dejo llevar por las circunstancias y adecuo su comportamiento a los valores de la sociedad en la que se encontraba para lograr sentirse bien con su realidad.  El nunca puedo experimentar la satisfacción de vivir en pareja porque no supo decir no.
3.       No soltar es la base del fracaso
a.        Jacob se convirtió en un acumulador de mujeres.  Jacob no sabía desprenderse de la gente, quizá porque al salir de casa fue tan duro el trauma de dejar a su familia que le hizo compensar esa experiencia con el comportamiento de “no soltar”  Mantuvo a personas en su vida que no debió involucrar y ello le impidió disfrutar de la mujer que amaba.
4.       El auto engaño.
a.        La conducta de Jacob no era extraña en su sociedad, lo hombres de su generación se comportaban como el y construían familias de esa misma forma, pero eso es autoengaño.  El que sea un valor social no quiere decir que sea lo mejor para nuestra vida.  Que socialmente se acepte nuestro comportamiento no quiere decir que no sea pecaminoso y prueba de ello lo son todos los problemas familiares que tuvo que enfrentar a lo largo de su vida.

LA CONSTRUCCION DE LA PATERNIDAD

Ser padres no es un asunto de niños y sin embargo lo somos muy jóvenes y con muy poca experiencia y madurez.

Quizá la respuesta que nos debe llevar a la paternidad debe ser: “se amar”  Jacob no sabía amar.  Se había criado al lado de una mujer manipuladora y un padre que no sabía compartir su amor entre sus hijos.  Jacob era bueno en muchas cosas pero en esto de los afecto era poco eficiente.

Si no sabemos amar no podremos educar, disciplinar, dirigir y enfocar a un hijo.  Jacob se lleno de hijos de mujer que no amaba y ya con estos chicos en sus brazos hacia diferencia entre ellos.  Amar un hijo es el sano equilibro entre la aceptación que cobija y la disciplina que prepara para el futuro.  Sobre proteger, agredir, solapar, abandonar no son conductas que nuestros hijos necesiten de nosotros. (Veremos esto a más detalle la próxima semana)

Nuestros hijos necesitan de padres, no de amigos (estos están en la escuela y en el parque). Padres que funcionen en la vida y que enseñen esto a sus hijos.  Hombres y mujeres que sean ejemplo de disciplina, constancia, respeto, aceptación, tolerancia, paciencia, cordura, lealtad, fidelidad, sumisión, etc.   Nuestros hijos necesitan de padres que los disciplinen con firmeza y amor , que sean un instrumento de Dios para enseñarles que no es rentable saltarse las trancas. Que mentir no paga, que abusar es un comportamiento despreciable, que el fuerte y el mayor protege al débil y al menor, que hay igualdad de género y a la vez roles diferentes. Que una mujer no vale por sus genitales sino por lo que cree, siente y sueña, que un hombre no controla sino que ayuda a crecer.  Si no se es padre por la razón correcta muy difícilmente podremos hacer esto o nuestros hijos.

Es tiempo de cuestionar que hemos hecho con estas áreas de nuestra vida.  Es tiempo de volver a Dios y pedirle que nos reeduque y nos permita hacer ajustes en nuestra vida esto que hemos estado haciendo mal a la hora de construir nuestra familia, nuestro matrimonio y nuestra paternidad.  Aun hay tiempo de ser en Dios competentes.

sábado, 13 de abril de 2013

El reino de Dios, y el matrimonio

HOMIIA DEL 14 DE ABRIL DEL 2013

18 Luego Dios dijo: «No está bien que el hombre esté solo. Voy a hacerle alguien que lo acompañe y lo ayude».
19-20 Entonces hizo Dios todos los animales domésticos y salvajes, y todas las aves que vuelan por el cielo, y se los llevó al hombre para que les pusiera nombre. Y éste así lo hizo.
Sin embargo, para el hombre no se encontró compañía ni ayuda. 21 Por eso Dios hizo que el hombre se quedara profundamente dormido. Y así, mientras éste dormía, Dios le sacó una de sus costillas, y luego le cerró el costado. 22 De esa costilla Dios hizo una mujer. Cuando se la llevó al hombre,
23 éste dijo:
«¡Esta vez tengo a alguien
que es carne de mi carne
y hueso de mis huesos!
La llamaré hembra,
porque Dios la sacó del hombre».[a]
24 Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer para formar un solo cuerpo.
25 Tanto el hombre como su mujer andaban desnudos, pero no sentían vergüenza de andar así. (Gn.2:18-25)

El matrimonio es el plan de Dios.  No comparto la idea social de que el matrimonio es un contrato o el resultado conveniente, producto de la evolución de la sociedad, para formar una familia y procrear hijos.  Creo firmemente que Dios en su misericordia, le regalo al hombre y la mujer la oportunidad de compartir una vida juntos y con ello aprender a enfrentar sus necesidades, construir una vida que valiera la pena, disfrutar placer, procrear y madurar juntos.  Sin embargo el planteamiento social, dado que es sesgado por su estructura secularizada, nos aleja de la verdad de Dios y con ello nos esclaviza a vivir en pareja muy pobremente y en la mayoría de las veces, terminar lejos uno del otro, ya sea en lo emocional, en lo legal o en lo físico.

Las necesidades emocionales y el matrimonio
La soledad no es un mal contemporáneo, ya Adán experimento soledad al inicio de la creación y aun antes del pecado.  Esto nos lleva a pensar que el deseo de compañía con quien intimar es un anhelo inherente al ser humano. ¿Por qué?  Porque fuimos creados a imagen y semejanza de Dios y Él no es un ermitaño.  Nuestro de Dios desde la eternidad vive en comunidad.
Ante esta situación Dios crea una idea: COMPAÑÍA QUE AYUDE.  Dios provee a Adán de compañía que ayude y el a su vez será igual para ella.  Es entonces el matrimonio un espacio que nos provee de una compañía que nos ayuda a: madurar, enfrentar la vida por nuevas vías, pasar el tiempo, divertirnos, gozar, llorar, frustrarnos, enojarnos, reír, etc.  No debemos entender que la pareja fue puesta para satisfacer nuestras necesidades y fantasías emocionales, sino más bien es el “reto” regalado por Dios para aprender a lidiar con nuestras carencias emocionales.  Es decir el precio de la compañía es la madurez y ver la vida en pareja así es una bendición, pues entendemos desde el principio que el conyugue no está obligado a hacernos felices, sino mas bien que debemos aprender a ser felices porque ahora tenemos un conyugue.

Matrimonio e igualdad
Eva fue el regalo de Dios para Adán. Y Dios la formo del cuerpo mismo de Adán, es decir, esta mujer era Adán mismo.  Delante de Dios no hay diferencia entre hombre y mujer y al principio ni Adán veía diferencia alguna, pues le llamo “varona”  Quien quiere vivir en pareja y al mismo tiempo segregar en valor, capacidad o roll camina por la vía del fracaso.  Dios no discrimina y mucho menos lo hace  en la realidad de la pareja.  El plan de Dios siempre ha sido que, aquellos que vivan en pareja se hagan bien, sean bendición y soporte seguro para el crecimiento a lo largo de la vida, vivir de otra forma es pecado contra la pareja y contra Dios. 

Todo lo anterior nos debe llevar a pensar que una de las bases de la vida en pareja siempre lo debe ser la igualdad.  Si, roles diferentes, pero iguales ante sus propios ojos y los de Dios.

Matrimonio y ruptura emocional
No hay vida en pareja si las lealtades con los padres no se rompen.  Nadie es más cercano al esposo que la esposa y nadie es más cercano a la esposa que el esposo.  Si esta realidad no se establece jamás habrá un matrimonio cierto.

No se trata de de firmar un documento o asistir a una celebración religiosa lo que en verdad hace un matrimonio (aunque se debe hacer), sino la lealtad que exista en la pareja, lo que hace que en verdad haya ahí una vida en común, un plan de vida, una meta en común: un matrimonio.

Matrimonio y desnudez.
La frase “…pero no tenían vergüenza de andar así” expresa una realidad a la que toda pareja debe aspirar a llegar.  La desnudez es sinónimo de vulnerabilidad y esta se comparte con la persona amada para intimar, pero ella es la antesala de la verdadera desnudez, la emocional.
1.      Intimidad física.
a.      La intimidad física o sexual nos permite promover de manera sana con la pareja el intercambio de emociones, lealtad, cercanía emocional, apego, etc.  Si la pareja no intima sexualmente se pierde y siempre aparecerá un tercero.
2.      Intimidad emocional
a.      La intimidad emocional es aquella que se genera cuando abrimos el corazón.  Cuando no escondemos, cuando decimos lo que pensamos y sentimos, cuando no “maquillamos la realidad” y decimos lo que esta pasando en nuestra vida.  Ello solo se debe de hacer con la pareja.  No con el padre, no con la madre, no con los hijos y mucho menos con “el amigo” o la amiga” pues sin duda alguna si se hace, se terminara metido en la cama teniendo intimidad sexual.

La pareja debe aprenderá andar emocionalmente mente desnuda.  No ante los ojos de otros que no sean ellos mismo.

Dios creó el matrimonio y debemos ir con el para aprender a vivirlo y disfrutarlo.  Debemos enfrentar nuestras carencias emocionales y los valores mal aprendidos a fin de vivir en pareja de la forma que Dios desea para nosotros.

miércoles, 10 de abril de 2013

AMOR DE PAREJA, EROTISMOS Y EL REINO DE DIOS


HOMILIA DEL DOMINGO 7 DE ABRIL DEL 2013.

Labán tenía dos hijas. La mayor se llamaba Lía, y la menor se llamaba Raquel. 17 Lía tenía unos ojos muy bonitos, pero Raquel era bonita de pies a cabeza. 18 Como Jacob se había enamorado de Raquel, le contestó a Labán:
—Quiero casarme con tu hija menor. Si aceptas, trabajaré para ti siete años (Gn.29:16-18)

Amor de pareja, erotismo y el Reino de Dios tienen mas en común que lo que pensamos.  Dios nos ha regalo la bendición de las sensaciones y con ello nos ha dado la responsabilidad de vivirla plenamente y en la ruta de la bendición.  La sociedad contemporánea nos publicita una vida sexual sin limites y con ello miles de adultos, adolescente y jóvenes se plantean una forma de vivirla sin mucha responsabilidad trayendo mucha frustración y dolor a sus vida.
Dios quiere que aprendamos a vivir nuestra sexualidad y debemos atender a su llamado, entendido que su idea sobre el asunto es mejor que la nuestra.
MATRIMONIO, ENAMORAMIENTO
Y AMOR EN LA SOCIEDAD CONTMPORANEA

La historia de Jacob y Rebeca nos dejan ver bien lo que Dios piensa del matrimonio, el enamoramiento y el amor, lo cual cuestiona totalmente lo que esta sociedad contemporánea valora sobre los mismos temas.
Ya hemos dicho en las tres sesiones anteriores que la idea de la sexualidad, la genitalidad y roll sexual fueron de Dios, por lo tanto podemos libremente afirmar que Dios no tiene problema con ello dado que fue un regalo de Él para cada hombre y mujer. El problema no está en Dios, sino en la forma en que hemos aprendido a vivir esas tres realidades.  La sociedad nos promueve a vivir en forma poco sana emociones tales como el deseo sexual, el amor y el enamoramiento promoviendo con ello, y dudo que sin querer, experiencias dolorosos.
La experiencia de Jacob nos muestra el plan de Dios para la vida “amorosa”; (1).  Jacob percibía a Rebeca como una mujer completamente bella, lo que (2). Lo llevo a enamorarse de ella, es decir experimento deseo por ella y ello lo llevo a estar dispuesto a (3). Amarla, pues estuvo dispuesto a realizar esfuerzos por ella.  En la sociedad contemporánea se prioriza de forma equivocada.  Se da una importancia muy alta al deseo y a la búsqueda de vías para satisfacerlo.  Ya sea por la manipulación o intimidación pero se busca alcanzar el objeto del deseo. 
A diferencia de ello se da muy poca importancia al hecho de hacer esfuerzos para hacer bien a la persona de la que se está enamorado.  Se busca el bien propio pero no siempre el bien del “otro”  Jacob lo hizo por Rebeca y el precio  era trabajar siete años por ella.  El no quería tenerla a toda costa.  El la pidió en matrimonio y estuvo dispuesto a esforzarse para que ello pasara.

SEXUALIDAD, EROTISMO
Y VIDA RESPONSABLE

Jacob pudo tomar a recaba manipulándola, engañándole y aun tratando de engañar a sus padres, sin embargo no lo hizo.  Muchas cosas había aprendió mal, pero no está. El había visto a su padre tomar a su madre por esposa y sabía que su abuelo había hecho lo mismo, y ahora que era su turno imitaría la conducta de ellos, ¿Por qué?  Porque valoraba el matrimonio por encima del deseo.

La capacidad que tenemos de enamorarnos, erotizarnos y amar es un regalo de Dios.  Es un milagro dado al hombre y como todo lo recibido, implica responsabilidad.  La sociedad nos propone un estilo de vida diferente, es por ello que aprendimos de nuestros padres y familiares adultos a preponderar la búsqueda de la satisfacción del deseo.  Nos esforzamos para vivir en el estimulo permanente, sin entender que la emoción caduca y la satisfacción lograda hoy es la frustración de mañana.

Jacob no se quedo en el deseo por Raquel.  El fue más lejos que la sensación que experimentaba, el buscaba una relación que enriqueciera la vida de su amada y la de el y sabia que ello solo se lograba en la ruta del matrimonio.  Por ello estaba dispuesto a pagar el precio propuesto.

EROTISMO Y EL REINO DE DIOS
EN EL LIBRO DE CANTARES

¡Ay, amado mío,
cómo deseo que me beses!
Prefiero tus caricias,
más que el vino;
prefiero disfrutar
del aroma de tus perfumes.
Y eso eres tú:
¡perfume agradable!
¡Ahora me doy cuenta
por qué te aman las mujeres! (Cantares 1:2-3)

El erotismo en el libro de cantares es una constante.  Dios no tiene problemas con ello.  El deseo de su corazón también incluye que los hombres y las mujeres disfruten de placer sexual y tengan vidas plenas. 

En el libro de cantares se nos presenta un hombre que se aman y se desean a tal punto que, sus corazones no toleran la ausencia del otro y están dispuestos a vivir su sexualidad construyendo una vida de pareja.

El libro de cantares nos muestra que se puede desea y amar responsablemente.  Que no hay necesidad de caminar al margen de lo planeado por Dios  que no es necesario a ponerlo todo en juego a cambio de un segundo de placer.  Que no hay porque correr tras un orgasmo a una edad en donde aun no se es emocionalmente responsable y por ende maduro.

La sexualidad, la genitalidad sexual y el roll sexual son gracia divina, pero dado que es gracia, se demanda responsabilidad y compromiso.  No vivir nuestra sexualidad seria saltarnos parte del plan de Dios, pero vivirla sin sentido solo en la búsqueda del placer sin caminar dentro de los limites de Dios seguramente saldremos maltrechos.  Oremos cada día para aprender a vivir nuestra sexualidad dentro de los propósitos de Dios descritos en su Palabra