sábado, 20 de abril de 2013

FAMILIA, MATRIMONIO Y PATERNIDAD

SERIE: DEFECTOS DE FAMILIA
Lidiando con los valores mal aprendidos

Todos asumimos que nuestra forma de vivir es el correcto. Muy pocas veces cuestionamos la forma en que nos comportamos y porque valoramos ciertas cosas o menospreciamos otras.  Pasamos por la vida creyendo que lo hacemos bien sin darnos cuenta que “algunas” cosas las aprendimos mal y nos dañan.

En esta serie de sermones revisaremos valores que asumimos correctos y conductas arraigadas en nuestra vida que pensamos normales y lo confrontaremos con la verdad del Reino de Dios a fin de motivarnos a hacer ajustes en nuestros valores, creencias y conductas.

LA CONSTRUCCION DE LA FAMILIA: MOTIVOS (Gn.29:15-29)

Construir una familia no debe ser el resultado el capricho de dos jóvenes con deseos de satisfacer sus necesidades sexuales o emocionales, tampoco por la necesidad de encubrir que ya se ha iniciado con la vida sexual, menos para darle el apellido a un bebe que viene en camino y tampoco por el deseo de los padres de hacer menos pesada su carga financiera.

La familia se construye, y vale la pena construirla por: (1) se entiende que es una vocación divina, es decir porque entiendo y soy consciente que Dios me ha llamado a eso y se que estoy en condiciones emocionales, espirituales, sociales y económicas para hacerlo, (2). Porque entiendo que mi plan de vida se puede ajustar al plan de vida de otra persona y juntos podemos construir una vida juntos que valga la pena y (3). Porque he entendido que la vida en comunidad es mejor que en soledad y la compañía de la familia primaria ya no satisface ello y o solo eso, sino que empieza a enfermar.

Jacob decidió ir al matrimonio quizá solo por la razón tres, dado que había perdido a su familia de origen, se encontraba con la necesidad emocional de sentirse parte de “algo” o de “alguien”  Al ser su motivo parcial y sesgado, su familia tomo una forma poco usual.  Al ver la historia en el relato bíblico podemos darnos cuenta que su familia jamás funcionó.  Debemos de entender que el amor por alguien  y mucho menos el enamoramiento deben ser causales para formar un matrimonio, así como la ausencia de esto no lo deben ser para llevarnos a un divorcio.

Quizá la razón por la que nuestra familia no funciona como la de Jacob, se encuentra en la explicación que  nos dimos para comenzarla y si eso no cambia, el futuro será muy negro.

LA CONSTRUCCION DE LA RELACION DE PAREJA (Gn. 29:31-35 y 30)

¿Sabemos amar? ¿Somos competentes al la conducta de ser amado?  Nuestra carencias emocionales nos hacen susceptibles a personas que dicen amarnos pero en realidad permitimos que nos destruyan.  Jacob era un hombre que encaro su relación de pareja de una forma poco competente y con ello trajo mucho dolor a su vida y a la de mucha gente más.
1.       La no ruptura con los padres daña.
a.        Actuar de acuerdo a los valores culturales es aplaudido y se considera un comportamiento aceptable, no es necesariamente sano.  Jacob tenía en mucha estima a su madre.  Su identificación emocional era con ella y no con su padre.  Posiblemente era un hijo muy cariñoso con su mama y probablemente eso era bien visto.  Sin embargo le hizo un hombre con una imagen de lo femenino muy fuerte en su vida, así que cuando sus esposa (ya lo cual era un problema pues eran dos y hermanas ellas) le dijeron que se involucrara con sexualmente con sus asistentes no supo decir no.
b.        Jacob jamás rompió emocionalmente con su madre y ello lo encadeno a vivir sometido a la opinión de la mujer.  Esta realidad tiene muchas variantes.
                                                                            i.      Varón con la figura materna muy fuerte es un adulto con problemas de faldas.
                                                                           ii.      Varón con la figura del padre muy fuerte y madre nulificada es violento y misógino.
                                                                          iii.      Varón con madre emocionalmente ausente de controlador y seductor
                                                                         iv.      Mujer con la figura de la madre muy fuerte y padre nulificado es una mujer castrantes y controladora de hombres.
                                                                          v.      Mujer con la figura del padre muy fuerte y madre nulificada es violenta
                                                                         vi.      Mujer con padre ausente es seductora.
2.       Sin autocontrol no se puede vivir en pareja
a.        Jacob no podía controlarse.  El debía decir no, sin embargo no lo hizo se dejo llevar por las circunstancias y adecuo su comportamiento a los valores de la sociedad en la que se encontraba para lograr sentirse bien con su realidad.  El nunca puedo experimentar la satisfacción de vivir en pareja porque no supo decir no.
3.       No soltar es la base del fracaso
a.        Jacob se convirtió en un acumulador de mujeres.  Jacob no sabía desprenderse de la gente, quizá porque al salir de casa fue tan duro el trauma de dejar a su familia que le hizo compensar esa experiencia con el comportamiento de “no soltar”  Mantuvo a personas en su vida que no debió involucrar y ello le impidió disfrutar de la mujer que amaba.
4.       El auto engaño.
a.        La conducta de Jacob no era extraña en su sociedad, lo hombres de su generación se comportaban como el y construían familias de esa misma forma, pero eso es autoengaño.  El que sea un valor social no quiere decir que sea lo mejor para nuestra vida.  Que socialmente se acepte nuestro comportamiento no quiere decir que no sea pecaminoso y prueba de ello lo son todos los problemas familiares que tuvo que enfrentar a lo largo de su vida.

LA CONSTRUCCION DE LA PATERNIDAD

Ser padres no es un asunto de niños y sin embargo lo somos muy jóvenes y con muy poca experiencia y madurez.

Quizá la respuesta que nos debe llevar a la paternidad debe ser: “se amar”  Jacob no sabía amar.  Se había criado al lado de una mujer manipuladora y un padre que no sabía compartir su amor entre sus hijos.  Jacob era bueno en muchas cosas pero en esto de los afecto era poco eficiente.

Si no sabemos amar no podremos educar, disciplinar, dirigir y enfocar a un hijo.  Jacob se lleno de hijos de mujer que no amaba y ya con estos chicos en sus brazos hacia diferencia entre ellos.  Amar un hijo es el sano equilibro entre la aceptación que cobija y la disciplina que prepara para el futuro.  Sobre proteger, agredir, solapar, abandonar no son conductas que nuestros hijos necesiten de nosotros. (Veremos esto a más detalle la próxima semana)

Nuestros hijos necesitan de padres, no de amigos (estos están en la escuela y en el parque). Padres que funcionen en la vida y que enseñen esto a sus hijos.  Hombres y mujeres que sean ejemplo de disciplina, constancia, respeto, aceptación, tolerancia, paciencia, cordura, lealtad, fidelidad, sumisión, etc.   Nuestros hijos necesitan de padres que los disciplinen con firmeza y amor , que sean un instrumento de Dios para enseñarles que no es rentable saltarse las trancas. Que mentir no paga, que abusar es un comportamiento despreciable, que el fuerte y el mayor protege al débil y al menor, que hay igualdad de género y a la vez roles diferentes. Que una mujer no vale por sus genitales sino por lo que cree, siente y sueña, que un hombre no controla sino que ayuda a crecer.  Si no se es padre por la razón correcta muy difícilmente podremos hacer esto o nuestros hijos.

Es tiempo de cuestionar que hemos hecho con estas áreas de nuestra vida.  Es tiempo de volver a Dios y pedirle que nos reeduque y nos permita hacer ajustes en nuestra vida esto que hemos estado haciendo mal a la hora de construir nuestra familia, nuestro matrimonio y nuestra paternidad.  Aun hay tiempo de ser en Dios competentes.

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