martes, 27 de agosto de 2013

¿Y si nos damos permiso de ser felices?


Disfrutar de la vida es un llamado divino.  Cada etapa de la vida fue diseñada para que podamos aprender y disfrutarla.   Fuimos llamados a conocer a Dios a lo largo de nuestra vida, llamados también a compartir la vida con la gente que amamos.  También llamados a trabajar y prosperar social, profesional y económicamente.  Sin embargo no siempre ocurre así.  A lo largo de los años que Dios nos regala pareciera que solo sobrevivimos a la familia, a los amigos, a la escuela y al trabajo.  Esto solo es fruto del pecado que nos esclaviza al dolor y nos aleja de la voluntad de Dios.
Hoy aprenderemos tres principios básicos que nos ayudan a dirigir nuestra vida hacia donde Dios nos ha llamado.
Principio Uno: Orden (Ruth 3 y 4)
Vivir en orden es una actividad que nos cuesta mucho trabajo. Tenemos una predisposición a meternos en líos.  ¿Y cómo resolvemos esto?  Tratamos de crear un concepto de orden que se adecue a nuestra forma de vida:  muchos  resumimos el concepto de orden al concepto de lo moral.  Es decir, pensamos que nuestra vida está en orden si no hacemos cosas que nuestro grupo social considera malas.  Eso no es orden.  En el mejor de los casos es el cumplimiento de preceptos religiosos.
Booz fue un hombre que pudo aprovechar las circunstancias y acomodar los hechos para que encajaran en lo que la gente que vivía con él consideraba correcto.  Ruth era un blanco fácil. Y no solo eso, también era alguien que le había pedido ayuda.  Sin embargo no fue así.  Se enfoco desde el principio en hacer lo correcto. 
La vida no puede construirse en el desorden.  No se puede ser feliz  si nos brincamos las reglas.  Pero tampoco se será feliz si se vive tratando de aparentar que se camina con Dios cuando lo único que se busca es la aceptación de la gente que nos ve.  Booz no actuó de manera correcta para ser aplaudido, sino para respetar y cuidar a los de cerca y honrar a Dios.
Principio Dos: Disciplina emocional (Jueces 12, 13 y 14)
Sansón fue llamado a ser Juez pero el solo se movía en base a la búsqueda de la satisfacción.  Respetar a los demás, honrar a sus padres, servir a Dios no le interesaba.  El solo se movía para alcanzar satisfacción.
No se puede ser feliz si solo se busca la auto gratificación.  La sociedad contemporánea nos vende esa idea, sin embargo es una mentira.  La felicidad no viene por vivir la “vida loca” sino cuando nos comprometemos en Dios con lo que deseamos sentir, vivir, disfrutar, conocer, etc.  Las pasiones fueran de control, como dijimos la semana pasada, nos esclavizaran y harán de nuestra vida un desastre.
Necesitamos reaprender esto.  La vida se disfruta cuando se tienen límites claros y correctos.  Cuando se vive con responsabilidad emocional, cuando nos comprometemos con quienes nos rodean, cuando sabemos decir no a lo que puede ser agradable pero que nos destruirá.
Principio Tres: Vivir con Dios (Génesis 12)
No se puede ser feliz si no sabemos caminar con Dios a lo largo de la vida.  Abraham fue un hombre que aprendió a caminar con Dios a tal grado que Dios le considero su amigo.  No se puede ser feliz lejos de Dios.  La vida en verdad tiene sentido cuando Dios es nuestro amigo.  Fuimos hechos para la alabanza de su gloria, pero cuando torcemos este principio nos convertimos en personas emocionalmente enfermas, padecemos de depresión, angustia, ansiedad. Empezamos a mentir, a tratar de controlar y manipular, a vivir en infidelidad hacia nuestros hijos y pareja, a fracasar académicamente y a no alcanzar nuestras metas profesionales.
Caminar con Dios, nos hace física, emocional y espiritualmente competentes para vivir feliz. ¿Por qué?  Porque estar cerca de Dios nos permite ver la vida sin distorsiones.
Conclusión
Dios nos llamo a ser felices y no hacerlo es desobedecer a Dios.  Ser feliz no significa vivir en la fiesta perpetua, sino viviendo correctamente.  Si caminamos cerca de Dios y le permitimos tratar con nuestra vida seguramente aprenderemos a disfrutarla y viviremos en armonía, alegría y paz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario