lunes, 17 de junio de 2013

Los diez límites


Ex. 20

Dios es nuestro padre y en tanto padres, nos ama y por ello, está interesado que nuestra vida transcurra por una ruta segura, porque sabe que, si no nos disciplina correremos riesgos innecesarios que harán de nuestra vida una experiencia desagradable, dolorosa y con una eternidad lejos de Él.
                                                     
Por lo anterior, Él ha establecido diez limites básicos que nos permitirán vivir en confianza, seguridad y felices.  Hoy iniciamos una serie de sermones que nos permitirán entender  cada uno de estos límites y aprender a valorarlos y vivirlos.

EL PADRE Y LOS LÍMITES

“NO” es una palabra que despreciamos, porque nos han hecho creer que nos cuarta y nos hace infelices.  Nada más falso.  Si, es verdad no es agradable saber que algo que deseamos o queremos nos es bueno para nosotros, sin embargo,  el “NO” es nuestro pase a una vida más feliz.

Dios sabe que ser permisivo con nosotros, nos asegura unas vida placentera pero no feliz.  Buscar placer sin responsabilidad, sin entender porque anhelamos aquello por lo que luchamos y buscamos con tanto esfuerzo, seguramente nos llevará al punto contrario al que deseamos ir.

El Padre, nos ama tanto que nos ayuda a construir una vida más segura a través de estos diez limites que nos enseñan a relacionarnos sanamente con Él, con el prójimo, con quien tenemos compromisos y a quienes debeos respeto.  Estos diez limites básicos nos ayudan a no fracasar en ninguno de nuestros roles de la vida, nos dan seguridad cuando enfrentamos relaciones complicadas o para situaciones que no tenemos respuestas.  Es por esto que estos límites nos muestra el amor del Padre para con nosotros.

LOS HIJOS Y LA NECESIDAD DE REFERENCIAS

Podremos sentirnos YA GRANDES, pero en verdad no lo somos.  Pablo refiere nuestra condición como “niños fluctuantes”  Somos seres que mueren por sentir: poder, control, placer, alegría, etc.  Y ello sin duda nos llevará, si no nos ajustamos a límites sanos, a una vida de mucha frustración, dado que la vida no fue diseñada para siempre estar en la condición de “SENTIR” sensaciones placenteras sin pagar un precio por ello.

Nada es más peligroso que creer que se puede vivir en el placer permanente.  Cuando nos embarcamos en un estilo de vida así terminaos sufriendo y llorando, porque no ajustarse a los limites de Dios siempre resultará en mucho dolor.

Dios sabe esto y nos ama tanto que sin duda nos confrontará con esta vida falsa que el antireino ofrece y nos acotará para que aprendamos a vivir en sus valores.

LOS LÍMITES DEL PADRE Y LA FELICIDAD

“Los diez mandamientos” como le conocemos, son una guía para ser felices en nuestra relación con Dios,  para ser y hacer felices a nuestros padres, para disfrutar y hacer disfrutar en la vida a nuestra pareja y para ser respetado y respetar a  nuestro prójimo. Dejar de lado estos diez límites, sin duda nos ofrecerá una vida de satisfacción inmediata y sin esfuerzo, pero con mucho llanto en el futuro y una eternidad sin Dios.

No es posible ser feliz, si no nos ajustamos a una vida en donde los limites son valorados.  Cualquier otra forma de vida sin duda es falsa.

Dios te ama, nos ama y por ello, no nos permitirá, dado que somos sus hijos, perder nuestra vida en la búsqueda del placer que nos esclavizará al dolor.  Dios quiere que aprendamos a valorar sus .limites y aprender a construir una vida a través de ellos.  Dejemos ya la necedad con la que hemos vivido y sujetémonos al estilo de vida de Dios, es más seguro.  Pruébalo y disfrútalo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario